Una de las causas frecuentes de muerte en la naturaleza: la hipotermia y te contamos como conocerla

Si llegamos a ete estado aparece el deceso celular: tus células se paran para luego, sin sensaciones, llegar el deceso cerebral de donde nadie puede volver…
La tan temida hipotermia ha aparecido en tu cuerpo y se apodera de cada una de tus funciones vitales, una de las razones más frecuentes de muerte en la naturaleza.
Abajo toda la info!!

Hipotermia, el asesino silencioso

Una de las causas más comunes de muerte en la naturaleza

 

Pasas de tener mucho frío a sentir escalofríos y fuertes sacudidas o espasmos involuntarios en todo tu cuerpo. De pronto no puedes realizar tareas y movimientos precisos, respiras de forma agitada, llegan la confusión y los movimientos lentos, empiezas a ponerte azul -lo puedes ver en tus uñas-, ya no puedes hablar y no recuerdas nada, ¡todo se hace tan confuso!

El ritmo respiratorio cae, hace ya tiempo que no sientes frío, pues tu sistema nervioso ha detenido esa sensación; también cae el ritmo cardiaco… y mueres. Si llega la muerte celular tus células se paran para posteriormente, sin sensaciones, llegar la muerte cerebral de donde nadie puede volver… Así te describo rápidamente a tu enemigo: la tan temida hipotermia, una de las causas más comunes de muerte en la naturaleza. Ésta puede llegar incluso en el verano si nos encontramos a la altitud adecuada y con las condiciones precisas. Se calcula que la hipotermia mata más personas en el medio natural que cualquier otro peligro, por eso la formación para enfrentarla ocupa tanto tiempo y tantos capítulos en la literatura de supervivencia.

El ser humano es un animal tropical, evolucionamos en la franja cálida del planeta, así que nuestro rango de temperatura es muy muy pequeño: la temperatura del cuerpo ha de ser de 37º grados centígrados, ni más ni menos. La mínima será de 36º, la óptima 37º y la máxima 38º. Si salimos de ese rango empezamos a notar y sentir dificultades. Todos hemos estado en estos rangos de temperatura y conocemos sus efectos: la fiebre o el calor, a los 38ºC, generan un malestar acusado dolor de cabeza, articular, sofocos y más… y al contrario: a los 36ºC sentimos escalofríos, la piel se nos pone de gallina, necesitamos urgentemente abrigo para mantener nuestro calor corporal. Hay que tratar a la hopotermia como a un animal que quiere devorarte, debes conocer sus síntomas a la perfección, saber en qué punto estás y qué debes o no debes hacer para evitar su ataque.

Conocerla

La mejor estrategia que podemos usar es conocer los procesos que encierra la hipotermia para saber en qué estado nos encontramos y cómo podemos luchar contra ella. Primera fase, la batalla. Tu cuerpo se prepara para hacer frente a este enemigo y lo hace de la siguiente forma:

  • Se producen escalofríos que van en aumento.
  • Eres incapaz de realizar tareas complejas con las manos, como coger leña fina para un fuego, por ejemplo; tus manos se entumecen.
  • La respiración se vuelve rápida y corta.
  • Se te pone piel de gallina y se te eriza el vello corporal en un intento de tu cuerpo para aislarte. Lástima que hayamos perdido el bello en nuestra evolución, era un gran mecanismo de supervivencia, ya que creaba una capa aislante de aire en todo el cuerpo que hoy hemos sustituido por los abrigos.
  • Llega el momento o el abrazo donde la hipotermia te da una sensación cálida, como si te hubieras recuperado, pero es, en realidad, la partida hacia la fase segunda.

Segunda fase

  • Si no eres capaz de tocar tu pulgar con tu dedo meñique has entrado en esa fase.
  • Tus músculos ya no funcionan y aumenta tu metabolismo: quemas muchas grasas acumuladas de ahí que las personas con cierto peso extra tengan más capacidad para soportar este rigor.
  • Aumenta el gasto cardíaco, taquicardia y taquipnea.
  • Los escalofríos se vuelven más violentos.
  • Los movimientos son lentos, casi como en estado de profunda ebriedad, estás confundido y puedes alucinar.
  • El cuerpo se focaliza en mantener los órganos vitales calientes.
  • Tomarás una tonalidad azulada y lo verás en tus uñas.
  • Manos y pies se agarrotan impidiendo ya toda acción para autoayudarte.
  • Tu corazón se hace más lento y los intestinos se paran.

Tercera fase: la inmersión

Mucha gente la compara con estar bajo el mar. La temperatura del cuerpo desciende por debajo de los 32ºc ya no son útiles los escalofríos y no hay energía para seguir produciéndolo ya no podrás desarrollar funciones complejas como pedir ayuda pues no podrás hablar ni recordar nada. Caminar se convierte en algo casi imposible, y generalmente empiezas a arrástrate y esconderte de forma incoherente en este momento se han dado casos de suicido hay personas que han saltado a abismos en montaña o dejado de nadar en el mar etc. Se produce la muerte clínica con la parada de los órganos principales y tarda más tiempo del habitual en producirse la muerte cerebral que se desencadena seguida a la clínica.

Pero tú puedes ganar….

¿Que debes hacer para ganar esta batalla? llenar tu cabeza de conocimiento te ayudara tanto como tu mochila de equipos. Así tus armas serán las siguientes:

  • Debes luchar por no dormirte y estar consciente: la falta de consciencia por hipotermia es paulatina y no te darás cuenta de en qué fase estas y no sabrás que estás muriendo. Así evitaras la “muerte dulce” como se conoce a la muerte por congelación.
  • Evita todo lo que te haga perder calor como el viento o la lluvia.
  • Cobíjate en los primeros momentos. Fabrica un refugio: esto te mantendrá alerta y fijará una meta que te mantenga activo. No esperes un rescate pues debes actuar rápido para luchar esta batalla, la hipotermia puede congelarte en un par de minutos si estas a -20ºc y con viento y aún más rápido si estas en el agua o mojado.
  • Si estas mojado quítate toda la ropa ya que de lo contario, por mucho esfuerzo que haga tu cuerpo, no lograrás calentarte.
  • Calienta tu núcleo corporal (corazón y cerebro); como suele decirse, tus manos y piernas ya se apañaran. Es mejor usar la bufanda para hacerte un gorro que para enrollar tus manos para que puedas hacerte una idea se han encontrado personas casi congeladas sin pulso en las muñecas pero si en el cuello.
  • Su tienes el tronco y la cabeza protegida y aun tienes recursos puedes dedicarlos a las áreas más expuestas dedos, nariz, orejas…
  • Trata de comer bien y en cantidad, sobre todo de alimentos muy calóricos como golosinas, carnes o todo aquello que te aporte energía rápida.
  • Bebe agua, té o simplemente agua caliente pero debes mantenerte hidratado. Nunca comas nieve o hielo para este fin pues bajaras aún más la temperatura corporal. Un hornillo a gas tarda par de minutos en derretir el hielo o nieve para poder beberla… imagina la energía que necesitará tu cuerpo para hacer esto mismo dentro de ti.
  • Olvida totalmente la idea de que beber alcohol o fumar te calentará: el efecto es todo lo contario, hará que pierdas muchísimo calor, de echo una gran cantidad de borracheras de indigentes en las latitudes más al norte acaban en muertes por hipotermias
  • Se pierde más calor en contacto directo con el suelo frio o mojado que con el aire. Aíslate si es posible, crea un espacio con pequeñas cámaras de aire (mullido) que se calentarán y mantendrán el calor.
  • En el caso de encontrar a alguien en hipotermia, este puede parecer muerto por congelación pero no estarlo; aun así debes actuar para calentarlo incluso dándole parte de tu calor corporal si no pone en riesgo tu propia vida. Por esto los rescatistas dicen que un muerto por hipotermia no lo está hasta que vuelve a estar caliente. .
  • Trata de llevar contigo una manta de supervivencia; te será de muy buena ayuda para mantener el calor. Recuerda que la manta no te calentara, serás tú el que la caliente pero ella mantendrá ese calor. Ocurre lo mismo con la ropa, no te calienta, son tus calorías las que la calientan y está mantendrá más o menos el calor según su calidad.
  • Usa la manta con el lado dorado hacia afuera esto hará que mantenga mejor el calor y te hará más visible, además en los momentos iniciales hasta que recuperes un poco la temperatura, los más críticos, calienta la cabeza (se pierde mucho calor por los vasos sanguíneos capilares) tapándola con la manta y el tronco recuerda que piernas y brazos se apañarán solos.
  • Trata por todos tus medios de encender un fuego y aprovisionarte de abundante leña

Deseo que jamás tengas que poner en practica estos conocimientos pero es mejor tenerlos y no necesitarlos que necesitarlos y no tenerlos.

 

DESDE REVISTAOXIGENO